Atolón Bikairé
Los lugares donde la Guerra Fría arde
El Atolón Bikairé es el principal campo de pruebas atómicas de la FNC. Sus lagunas turquesas y playas de arena blanca albergan instalaciones dedicadas al ensayo de ojivas, armamento clasificado, bañeras EVERYMAN experimentales y réplicas fallidas de Núcleos. Su aislamiento y su ausencia de los mapas facilitan el desarrollo de operaciones clandestinas.
Origen y ocupación
Bikairé perteneció a las colonias del Japón imperial en el Pacífico. Cuando pasó a manos de la FNC, la población indígena fue desplazada y sustituida por militares y científicos columbinos. Desde entonces, el atolón y sus aguas circundantes se utilizan para desarrollar y probar el arsenal atómico de la FNC.
Las comunidades de las islas próximas han sufrido durante décadas las consecuencias de los experimentos. Sus reclamaciones y peticiones de ayuda apenas han obtenido respuesta internacional.
El campo de pruebas
El perímetro de pruebas se extiende kilómetros alrededor del atolón. La FNC intercepta las señales de la región y emite advertencias por radio que ordenan a los buques alejarse bajo amenaza de hundimiento. Barcos fantasma y restos de ensayos nucleares permanecen dispersos por las aguas restringidas.
La vigilancia militar protege las instalaciones de superficie, pero el control columbino no alcanza las profundidades. La fauna marina mutante convierte las operaciones submarinas en una actividad especialmente peligrosa.
Base Científica Point Blue
Point Blue ocupa el centro del atolón. En la superficie dispone de torres de vigilancia y búnkeres; bajo el agua se extiende un complejo laberíntico que alcanza las profundidades. Emisores de frecuencias sónicas mantienen alejada a cualquier criatura marina que pueda suponer una amenaza.
Desde la base se coordinan los experimentos y se estudian los efectos de la radiación sobre el ecosistema y el organismo humano. Parte de estas investigaciones utiliza a indígenas como sujetos de experimentación.
Contaminación y mutaciones
Las detonaciones han provocado deformidades en peces, desaparición de fauna y la aparición de aguas negras e iridiscentes. Entre las poblaciones afectadas se han registrado cientos de casos de cáncer y mutaciones que otorgan capacidades similares a las de los Everymen.
Los experimentos también han demostrado que esos efectos pueden reproducirse en animales. En las profundidades habitan criaturas de tamaño, agresividad y peligrosidad extraordinarios, cuya presencia limita el uso de submarinos incluso para las fuerzas que controlan el atolón.
Espionaje y denuncia
La IURR lleva años enviando submarinos para espiar las pruebas columbinas, asumiendo la pérdida de embarcaciones y tripulaciones consideradas prescindibles. Los espías de la VKKB forman parte de esa actividad de inteligencia.
La población autóctona mantiene su oposición a los experimentos y la región atrae a periodistas internacionales. White Flag International denuncia activamente las pruebas atómicas, el uso de indígenas como sujetos de investigación y las consecuencias sobre las poblaciones circundantes.
