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Diwan de Asuntos Exteriores

TERCER MUNDO

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Diwan of External Affairs

El Diwan de Asuntos Exteriores es la más poderosa de las agencias que defienden intereses petroleros. Desde el Leviatán palacio Jabal Alasid intenta dominar el mercado mundial del petróleo mediante información sobre quienes deciden sus concesiones, contratos, precios, rutas y suministros.

Objetivos y alcance

La agencia sirve a los intereses del palacio y busca que gobiernos, empresas e intermediarios dependan de sus acuerdos. Su ambición abarca desde la extracción hasta el transporte y la comercialización, pero no ha alcanzado el control absoluto del mercado.

El MIPC de la FNC y la Dirección de Reservas Estratégicas de la IURR se oponen a que el Diwan imponga sus condiciones. Los intereses de productores, compradores y potencias obligan a la agencia a negociar y competir de forma permanente.

Hospitalidad e inteligencia

Jabal Alasid alberga las fiestas más exclusivas y salvajes del planeta. La invitación permite acceder a un entorno de lujo, excesos y encuentros privados donde se reúnen personas con capacidad para influir sobre decisiones económicas y políticas.

El Diwan utiliza esas estancias para conocer ambiciones, descubrir debilidades y cultivar lealtades. La vigilancia de los huéspedes y las situaciones comprometedoras proporcionan información y material de chantaje. Los favores, la corrupción y la presión personal permiten trasladar esa información a contratos y decisiones concretas.

Operaciones exteriores

Sus emisarios actúan sobre petroleras, gobiernos, puertos y rutas marítimas. Negocian concesiones, suministros, armamento y protección, mientras las redes de inteligencia mantienen relaciones con quienes pueden facilitar o bloquear cada acuerdo.

El Diwan puede financiar aliados, promover interrupciones de suministro o sabotear explotaciones rivales. Su principal recurso sigue siendo el conocimiento de las personas que controlan el negocio. El desplazamiento constante del propio Leviatán, con su enorme consumo de combustible, demuestra la riqueza petrolera que respalda al palacio.