Cápsulas EVERYMAN
Transformación y capacidades humanas
Las cápsulas EVERYMAN son dispositivos de un solo uso que liberan una dosis de radiación al morderlas. Permiten adquirir temporalmente una capacidad sobrehumana o intensificar los poderes de una persona ya transformada. Sus efectos son casi inmediatos y someten al organismo a una fuerte tensión física y mental.
Capacidades temporales
En personas sin mutaciones, las cápsulas provocan una capacidad temporal asociada a su composición. Cada cápsula está preparada para potenciar una característica o producir un poder concreto, aunque la intensidad de la respuesta varía entre individuos.
El efecto desaparece tras un periodo limitado y deja al usuario agotado. Su uso puede provocar efectos secundarios y alteraciones físicas o mentales.
Sobrecarga de Everymen
En un Everyman, la cápsula sobrecarga sus capacidades existentes. La potencia aumenta, pero el usuario pierde la capacidad de moderar sus poderes mientras dura el efecto. Esa intensificación puede ir acompañada de cambios de conducta y una pérdida de control peligrosa para quienes lo rodean.
Consumir otra cápsula puede agravar la sobrecarga y sus consecuencias, hasta provocar una explosión radiactiva. La acumulación de dosis no constituye una forma segura de prolongar o aumentar las capacidades.
Uso y circulación
La FNC niega oficialmente su existencia. El ejército y los Second-Men las emplean en operaciones encubiertas, y su circulación clandestina las convierte en un recurso valioso fuera de los canales oficiales. El Gremio de Berlín introduce cápsulas en el Bloque Rojo.
