Everymen
Transformación y capacidades humanas
Los Everymen son personas que han sobrevivido a una transformación provocada mediante radiación y han desarrollado capacidades sobrehumanas. Sus poderes varían de un individuo a otro, tanto en naturaleza como en potencia. La transformación puede producir facultades extraordinarias, pero también mutaciones perjudiciales y graves secuelas físicas y mentales.
Poderes y mutaciones
Las capacidades pueden aumentar la fuerza, la velocidad, la resistencia o la inteligencia, o manifestarse como facultades excepcionales: volar, emitir rayos o desarrollar una piel extraordinariamente resistente. Cada individuo presenta una combinación particular de capacidades y limitaciones.
Sobrevivir al cambio no garantiza convertirse en un superhéroe. Algunos sujetos desarrollan poderes de escasa utilidad, deformaciones o alteraciones difíciles de controlar. Las mutaciones pueden afectar tanto al cuerpo como a la conducta y comprometer la autonomía del individuo.
Las bañeras EVERYMAN
La transformación se induce en cámaras herméticas de metales pesados conocidas como bañeras EVERYMAN. El material empleado, la intensidad de la radiación y el tiempo de exposición permiten orientar las capacidades obtenidas, aunque el resultado sigue sujeto a riesgos y efectos impredecibles.
El procedimiento es extremadamente doloroso y somete al organismo a una enorme tensión. La supervivencia real es del 23 %, frente al 98 % anunciado en documentos oficiales clasificados. Las capacidades adquiridas son permanentes.
Sobrecarga y efectos secundarios
Una nueva exposición puede intensificar los poderes y provocar alteraciones inesperadas. Entre sus consecuencias se encuentran el crecimiento de extremidades adicionales, trastornos mentales y reacciones capaces de convertir al propio Everyman en una bomba radiactiva.
La radiación de los Núcleos hace especialmente peligroso el enfrentamiento con maquinaria atómica. El aumento de potencia puede ir acompañado de una pérdida de control y de consecuencias devastadoras para el individuo y su entorno.
El deterioro físico y mental limita su vida activa. La esperanza de vida media tras adquirir los poderes se sitúa entre cinco y diez años.
