Hermandad de Perforadores Sin Fronteras
Quienes no responden ante ningún bloque
Fraternité des Foreurs Sans Frontières · FSF
La Hermandad de Perforadores Sin Fronteras se presenta como una ONG dedicada a localizar, instalar y explotar pozos petrolíferos para compañías y estados. Su actividad combina la operación industrial con una fuerza mercenaria capaz de defender las instalaciones en algunas de las regiones más peligrosas del planeta.
Origen y contratación
La Hermandad se formó con la incorporación de Everymen rechazados por el programa y aprovechó sus capacidades sobrehumanas en la industria petrolífera. Durante más de treinta años ha trabajado para empresas de la FNC, oligarcas de la IURR y clientes del Tercer Mundo. Ha operado en más de veinte países y abierto cientos de pozos.
La FSF mantiene una política de neutralidad entre los bloques. Acepta encargos de cualquier procedencia siempre que el cliente pueda pagar sus elevados honorarios, y mantiene el servicio durante la vigencia del contrato.
Operación y defensa de pozos
Sus equipos reúnen conocimientos de perforación y explotación con capacidad de combate. La Hermandad puede establecer una industria petrolífera rentable en territorios inhóspitos o inestables y defenderla frente a fuerzas que amenacen la continuidad de la extracción.
La violencia forma parte habitual de sus operaciones. La FSF ha llegado a derrocar gobiernos para favorecer los intereses empresariales de sus clientes y ha defendido instalaciones frente a ataques de los Hyperpowers. Su financiación procede, en parte, de grandes corporaciones petrolíferas.
Personal y capacidades
Entre sus integrantes hay personas que han pasado por las bañeras del programa EVERYMAN y conservan sus mutaciones, pero han sido rechazadas o apartadas del programa. Algunas no han desarrollado capacidades suficientes para ser incorporadas como Everymen; otras han sido retiradas por edad, problemas psicológicos u otros motivos. La Hermandad incorpora también Vol’framin desertores y combina esas capacidades con la experiencia técnica y militar de sus miembros.
El empleo de personal rechazado o apartado del programa EVERYMAN y de Vol’framin sin licencia ha causado escándalos internacionales. Las posibles secuelas o limitaciones varían entre individuos. Los riesgos asociados a sus capacidades y la brutalidad de sus intervenciones han atraído el escrutinio sobre la organización.
